Como sabéis tengo una relación algo peculiar con los premios. No porque no los agradezca, que los agradezco mucho, sino porque durante una temporada parecía que entre el premio y yo se interponía siempre alguna circunstancia: una agenda imposible, una ceremonia aplazada, una pandemia, y directamente la entrega terminaba sucediendo en diferido.
Por eso, después de aquella pequeña saga sobre los premios que me daban pero no me entregaban, estoy especialmente contento de que este año haya recibido tres premios, ¡y los haya podido recoger todos!
InterPore2026
Tras el premio Carlos Ruiz Celaá, al que me referí en la entrada anterior, llegó la InterPore Lifetime Achievement Medal 2026, concedida por la International Society for Porous Media. La entrega oficial tuvo lugar durante InterPore2026, celebrado en Nantes del 19 al 22 de mayo.


Se trata del máximo reconocimiento que otorga InterPore y está reservado a investigadores con contribuciones duraderas al estudio de los medios porosos. En mi caso, el premio reconoce una trayectoria vinculada a la hidrogeología estocástica, la geoestadística, el modelado inverso y la caracterización de la heterogeneidad del subsuelo.


La televisión local de Requena, Telfy, publicó un pequeño corte para el noticiario y una entrevista larga que se pueden ver aquí:
Naturalmente, uno recibe estos reconocimientos con satisfacción. Pero también con cierta conciencia de lo que hay detrás. Ninguna trayectoria científica se construye en solitario. Hay colegas, estudiantes, familia, revisores, editores, congresos, proyectos, discusiones, errores, programas que no convergían, artículos que costó cerrar y muchas horas de trabajo compartido. La medalla lleva un destinatario, pero el camino que representa tiene muchas más firmas.
Sustain Tunis 2026
El segundo reconocimiento ha sido el Tunisia Water Award – Ibn Shabbat Award 2026, entregado durante la conferencia Sustain Tunis 2026, celebrada del 2 al 4 de junio en Túnez. Este premio, creado este mismo año, reconoce contribuciones destacadas a las ciencias del agua y a la gestión sostenible de los recursos hídricos. En esta primera edición se distinguió a siete investigadores y profesionales internacionales, entre ellos Kamel Didan, Salvatore Manfreda, Elena López-Gunn, Andrew Barry, Graham Fogg, Maria Giovanna Tanda y yo mismo.



El premio toma su nombre de Ibn Shabbat, erudito tunecino del siglo XIII conocido por sus aportaciones al sistema de irrigación del oasis de Tozeur, en el sur de Túnez, una infraestructura hidráulica que sigue en uso en la actualidad. Me gusta especialmente esa conexión entre conocimiento científico, patrimonio histórico y gestión sostenible del agua. Al fin y al cabo, quienes trabajamos en hidrogeología sabemos que el agua subterránea rara vez se deja ver, pero condiciona buena parte de lo que una sociedad puede hacer, cultivar, construir o conservar.
Mi agradecimiento a InterPore, a la organización de Sustain Tunis 2026, al IIAMA, a la Universitat Politècnica de València y, sobre todo, a quienes durante tantos años han trabajado conmigo o cerca de mí. Detrás de estos reconocimientos hay investigación, sí, pero también amistad académica, confianza, discusión científica y una comunidad internacional que ha ido dando forma a nuestro campo.